Elizabeth
Tener amigos hombres lo considero un poco
riesgoso y más cuando él es sumamente atractivo. Hace un largo tiempo que no tenía
amigos masculinos que no fuesen gays, la atracción sexual siempre esta, la otra
pareja por menos celosa, tiene una espinilla que la pone en duda porque sabe
que aunque solo sean amigos, ellos son hombres y piensan con la polla.
Al inicio me sentía incomoda en su presencia
pero al pasar los días empezaba a entrar en confianza y no solo de mi parte, Andrés
me decía si tenía una cita con una chica. Nuestros mensajes se hacían más
constantes, por lo menos 2 veces a la semana me invitaba a comer, y todos los días
sin falta tocaba mi puerta y tomábamos café.
Hace un mes somos amigo. A pesar de nuestros
diferentes estatus de vidas y estatus social nos llevamos bien, Andrés me trata
como una igual, Él es un empresario millonario se podría decir en cambio yo soy
una simple secretaria de finanzas. A veces creo que solo quiere ver cómo vive
la mayor parte de la humanidad pero el otro día estábamos desayunando en mi
apartamento y se me salió decirle mientras le ponía una taza de avena después del
café.
-Así desayuna la mayor parte de tu país por si de eso trata tu
experimento conmigo.
-De que demonios hablas?,
Espero que no sea lo que creo que significa esa frase. –Dice dándole al vuelta
a mi silla del desayunador poniendo cara a cara y su mirada de desaprobación.
-Quiero decir exactamente lo que crees. Porque eres mi “amigo”?,
porque quieres ser mi amigo? Simplemente eso es lo quiero saber.
-Me gusta pasar tiempo contigo, haces y dices lo que sientes, eres
sincera contigo misma y con los demás, sabes divertirte, nunca había conocido a
nadie como tu, no temes equivocarte, haces un buen café, no eres interesada,
eres muy buena escuchando, inocente, dulce, amable, tienes un corazón grande y
muy importante me siento muy cómodo a tu alrededor. – Dice tocando mi nariz,-Eres hermosa, mis
amigas siempre lo son. Ahora quiero yo saber de dónde viene todo esto.
-Anoche no podía dormir y esas
cosas pasaron por mi cabeza, después de eso menos dormí. Digamos que no somos
muy parecidos y tenemos algunos gustos parecidos. Además escuche algo en la
oficina de que los peces gordos como tú, no son amigos de personas como yo.
Porque no tengo nada que quieras, ya sabes eso de las conexiones e influencias.
-Esa cabeza maquina cosas que
no son, llámame cuando no puedas dormir y deja de pensar en cosas tontas que no
tienen ni pie ni cabeza. –Toma m cabeza entre ambas manos, acaricia mi pelo y besa mi frente.
No quería decirle toda la verdad, solo omití la
parte en que no sabía que darle de desayuno ya que mi refrigerador está vacío,
me daba vergüenza él nunca me había dicho que quería algo para acompañar el café
pero yo trataba ponerle algo para que lo acompañara. Ver el refrigerador vacío
fue un poco chocante y no era algo que quería compartir con él. Este tipo de
cosas no suele pasarme, todavía hay cosas que no le digo y es más por vergüenza
que por no tenerle confianza.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario