Capitulo 05
Andrés
Muchas cosas habían cambiado para bien, todos
los días tomaba el mejor café del mundo hecho
de sus manos. Ella es insegura en varios aspectos pero no deja de parecerme una
persona fascinante además de hermosa pero a veces ella no es consciente de
ello. Con el tiempo la voy conociendo mejor. Por sus padres puede vivir en un
edificio tan costoso y una parte de la ciudad tan exclusiva. Ella es clase
trabajadora, tenía muchas preguntas que al pasar los días obtenían su
respuesta, al igual ella hacia algunas
preguntas y esto era para conocernos
mejor.
Eli está un poco insegura de nuestra amistad por
lo de las distintas clases sociales y esa tipo de cosas. Mi familia es muy humilde,
sé que ella no puede permitirse ciertos
lujos en su vida pero nunca la tratare como una inferior.
Pequeños detalles hacen la diferencia,
escucharla reír es música para mis oídos.
Eli acepto mi invitación, todavía no le había
dicho hacia dónde íbamos pero sabía que ese sería uno de los motivos más
importantes por los cuales dijo que si, le encantan las sorpresas y es toda una
aventurera, el viernes después de que termine su jornada laboral teníamos
pactado salir de la ciudad. Había hecho todos los preparativos en la semana, la
casa de la costa estaría desocupada para nosotros y todo listo, ella es una
chica de ciudad y quería enseñarle la costa ya que sé que ella apreciara los
paisajes y la naturaleza. Lo note en la manera en
que inhala el aire cuando sale a la calle y más que todo en un cuadro en la
sala de estar un paisaje de grandes montañas y un atardecer hermoso.
El viernes en la mañana toco su puerta más
temprano de lo usual porque ella me ha pedido que pase ya que está terminando
de organizar su maleta y quiere saber si lo que lleva está bien para el fin de
semana. No espero que ella me diga que pase o me abra la puerta, solo entro
como que esta es mi casa, voy directo a su dormitorio, entro y escucho la
ducha, miro su librero.
-Debes esperar que te abra la puerta, podría estar desnuda. –La escucho detrás de
mí, me doy la vuelta y observo gomas de agua por todo su cuerpo pero llevo su
toalla y no puedo ver más.
-Lo siento, pero toque y no respondiste pensé que te había pasado
algo.-Pongo cara de drama y
preocupación fingida porque no es la primera vez que le hago lo mismo.
-Ven, quiero que veas lo que me voy a llevar para que no me falte nada
y no pueda dejar de hacer nada divertido.-Eli entra en el baño y me señala que vea su
maleta en el vestidor, la maleta está abierta, observe pantalones largos y
cortos, pero mi vista se desvió a su ropa interior en su mayoría de algodón
pero unas bragas de encaje negro a juego con un sostén con decoración de lazos
rosas.
-Que te parece?, falta algo?. –Ella sale del baño y se pone a mi lado, estoy un
poco avergonzado y no se ni porque lo estoy. El hecho de quedarme viendo su
ropa interior no es nada malo ni de lo que debería avergonzado pero lo estoy.
-Entra unos bañadores los vas a necesitar.
-Hay 2. –fue atrapado.
-Entra otro y unos tenis.-la veo entrar en un neceser algunas cosas.-El café?
-Esta puesto, ve y enciende la estufa.
-Iremos en la Range Rover, te voy a llevar hoy al trabajo y a las 05
te paso a recoger. Está bien?.
En la cocina sirvo el café en los vasos
térmicos, ella estará terminado de arreglar su dormitorio, verifico las
ventanas para que todo esté listo para marcharnos, al cerrar la ventana de la
cocina, el olor del café quedo encerrado y la casa olía a café, ese tipo de
olor hacía falta en la cocina de la finca.
-Eli! Podrían llevarte los ingredientes de tu café maravilloso para
poder hacerlo a dónde vamos.
-Está bien. –Ella arrastras las maletas fuera de la habitación y las deja al lado,
entra en la cocina.-Podrías darte la vuelta o salir de la cocina. –Eli nunca hace el café delante
de mí, dice que es un secreto. Salgo de la cocina, tomo las maletas y las
acerco a la puerta pero dejo su cartera en la meseta, la veo como cierra un
envase color negro con marrón sin ningún tipo de etiqueta ni marca y lo entra
en su cartera.
-Ya! Vámonos, estoy más que lista.
Elizabeth
A mitad de la semana Andrés me hizo una
invitación a un lugar pero era una sorpresa donde me llevaría, me gustan las
sorpresas pero me sentía nerviosa porque no me dio ningún tipo de pista, es muy
reservado con algunas cosas y al parecer guardando secretos es muy bueno. No
sabía lo que tenía que llevar, así el viernes lo textee temprano de la mañana
para que le echara un vistazo a la maleta.
No escuche que tocara la puerta pero cuando salí
de la ducha está parado mirando mi librero. Hoy entraría una hora más temprano
al trabajo para poder salir más temprano. Algunos días a la semana Andrés me
llevaba al trabajo y por ende me recogía, llegue a pensar que era tonto pero me
reía mucho con él, una vez fuimos de compras al supermercado después del trabajo, definitivamente me
divertía mucho con Andrés.
Ya había llegado el viernes que es lo
importante, Andrés quería que hiciera mi café al lugar que íbamos, tome todo lo
necesario y lo puse en un envase y entre en mi cartera, todavía no lo dejaba
ver como preparaba el café.
Tome de la meseta mi cartera y mi vaso térmico, él
había asegurado las ventanas, cerré la puerta y pedí el ascensor mientras el
sacaba sus maletas del apartamento, bajamos directo al Jeep, voy se veía más
relajado con su ropa, no llevaba corbata y era un milagro, no había un día que
no llevase traje y corbata, hoy al verlo en chaqueta, camisa, jeans y sin
corbata crei a ver visto una alucinación. Se veía todavía elegante, Siempre
peinado.
Montamos las maletas en el jeep, el ambiente
estaba invadido por el sonido de avicii en los altavoces, yo tarareaba las
letras. El día en la oficina fue tranquilo, a la hora del almuerzo Sara y yo
comimos juntas, ella sabía que me iría el fin de semana con Andrés.
Una sola vez Andrés me pregunto por Sara y
estaba cien por ciento segura de que Patrick le envió a preguntar. Sara era del
tipo de chica que sabía cuándo correr, ella no entendía al inicio mi amistad
con Andrés pero ya estaba acostumbrada, a veces creo que Sara rechaza las
invitaciones de Andrés para no tener que encontrarse con Patrick, ella casi no
habla del tema por el cual salió corriendo pero sé que es uno muy grande porque
ella no es ninguna cobarde.
El resto del día pasó lento, y era por mi enorme
deseo de que finalizara. Cuando el reloj dio las 5:00 pm vi la gloria, Andrés
me texteo.
Andrés: En 5 minutos estoy en tu oficina
Desde
la ventana vi la Range Rover estacionarse, salí del edificio y me subí al vehículo.
-Hola, como te fue en el trabajo?-Saludo y deposito un beso en mi mejilla, mis fosas nasales inhalaron su
perfume con su olor personal.
-Todo perfecto pero las horas no pasaban, Sara te mando saludos.
-Cuando ella decida aceptar una de mis invitaciones entonces aceptare sus
saludos, dile que ella se acostó con Patrick no conmigo, que no entiendo porque
me huye.-Esta atónita por lo que estaba escuchando.
-Eso estuvo muy fuera de lugar y no lo diré, si quieres cuando hable
con ella te la paso para que se lo digas.-Le dije esto porque no lo creo capaz de decirle
eso a alguien.-Donde me llevas?.
-Espera que lleguemos.
-No crees que ya estas exagerando, tengo derecho a saber dónde vamos.
-No.-Dijo cortante, me quede observando por un rato su perfil serio
manejando, música suave estaba tocando la radio, saque mi móvil y le tire una
foto.
Estaba muy atractivo, ya se había quitado la
chaqueta y desabrochado algunos botones de la camisa. Nos paramos a comprar
algo de comer, en el vehículo el manejaba y yo lo alimentaba. Ya estaba oscuro
y habían pasado ya más de 2 horas, cuando pasamos un portal gigantesco, las
puertas se abrieron por un control remoto que tenía en la mano, Lo siguiente
que vi fue una enorme casa de color blanco con algunos detalles en madera, la
casa es hermosa estaba sin palabras. Estamos en el frente de la casa y la
admiro más de cerca, Me desmonto del vehículo y miro la casa todavía fascinada,
la casa es inmensa preste más atención a otros detalles como podía escuchar la brisa que movía mi cabello. Inhale ese aroma fresco y
puro, escucho a lo lejos el sonido de las olas y mi sonrisa creció aun más.
Cuando voltee a mirar a Andrés tenía una enorme sonrisa como la mía iluminando
su cara.
-Sabía que te gustaría. –Dijo Andrés pasando a
mi lado, fue directo a la puerta y la abrió.
Desmontamos las maletas y las pusimos en la
entrada de la casa, Andrés empezó a encender las luces de la casa y pude mirar
más detalles de la casa. Los pisos de madera de diferentes tonos, paredes
blancas, el techo de la entrada en madera a juego con la del piso. Andrés entro
las maletas y las dejo a mi derecha al lado de una mesa llena de fotografías al
igual que la pared, fotos de su familia con el pasar de los años y algunas muy
chistosas de su infancia, reconocí a Mariana su hermana en una de las fotos y a
Alex y Patrick en otra.
-Esta casa es hermosa. Es tuya?
-Gracias. Es la casa de la familia, aquí celebramos las fiestas,
venimos a descansar y algunos fines de semana. En la semana mande a organizar
la casa y abastecerla de alimentos, Ven vamos a ver que hacemos de cena. Ponte
cómoda.
La cocina estaba dotada de electrodomésticos de
alta calidad, me senté en los taburetes y lo observe revisar el refrigerador y
la despensa. A mi derecha tenía unas de las vistas más hermosa, al lado de un
comedor en la cocina estaba una pared de cristal completa y se podía admirar el
paisaje. La arquitectura, diseño y decoración de la casa eran maravillosa, el
refrigerador está recubierto por una puerta de madera al igual que el lavavajillas.
-Ven a ayudarme. Pero primero pon algo de música.
-Alguna en específico?.
-Toda la música que tenemos es buena, solo deja que corra esta
aleatoria.
Sinatra llena la casa con su canción “Fly me to
the Moon”.
-Definitivamente buena música, me recuerda a mi hogar. No soy fanática
ni nada pero me hace añorar mi familia.
-No te pongas triste. Este fin de semana es para divertirnos.-Dijo abrazándome por la
espalda, pone sus manos en mi cintura y pega nuestros cuerpos y se balancean al
vaivén de la canción, siento su respiración en mi cuello.
-Soy mala bailando.-Pero no se me aleja, me da una vuelta y quedamos cara a cara seguimos
bailando, el coloca su mano en mi espalda baja y de manera gentil nuestras
manos se unen.
-Mentirosa.-Susurra a mi oído. Seguimos bailando, No sé cuánto tiempo había pasado
y tampoco importaba.
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