miércoles, 22 de julio de 2015

Amigos por Casualidad. Cap 05

Capitulo 05


                                                              Andrés

Muchas cosas habían cambiado para bien, todos los días tomaba el mejor  café del mundo hecho de sus manos. Ella es insegura en varios aspectos pero no deja de parecerme una persona fascinante además de hermosa pero a veces ella no es consciente de ello. Con el tiempo la voy conociendo mejor. Por sus padres puede vivir en un edificio tan costoso y una parte de la ciudad tan exclusiva. Ella es clase trabajadora, tenía muchas preguntas que al pasar los días obtenían su respuesta, al igual ella hacia  algunas preguntas y esto era para  conocernos mejor.

Eli está un poco insegura de nuestra amistad por lo de las distintas clases sociales y esa tipo de cosas. Mi familia es muy humilde,  sé que ella no puede permitirse ciertos lujos en su vida pero nunca la tratare como una inferior.
Pequeños detalles hacen la diferencia, escucharla reír es música para mis oídos.



Eli acepto mi invitación, todavía no le había dicho hacia dónde íbamos pero sabía que ese sería uno de los motivos más importantes por los cuales dijo que si, le encantan las sorpresas y es toda una aventurera, el viernes después de que termine su jornada laboral teníamos pactado salir de la ciudad. Había hecho todos los preparativos en la semana, la casa de la costa estaría desocupada para nosotros y todo listo, ella es una chica de ciudad y quería enseñarle la costa ya que sé que ella apreciara los paisajes y la naturaleza. Lo note en la manera en que inhala el aire cuando sale a la calle y más que todo en un cuadro en la sala de estar un paisaje de grandes montañas y un atardecer hermoso.

El viernes en la mañana toco su puerta más temprano de lo usual porque ella me ha pedido que pase ya que está terminando de organizar su maleta y quiere saber si lo que lleva está bien para el fin de semana. No espero que ella me diga que pase o me abra la puerta, solo entro como que esta es mi casa, voy directo a su dormitorio, entro y escucho la ducha, miro su librero.

-Debes esperar que te abra la puerta, podría estar desnuda. La escucho detrás de mí, me doy la vuelta y observo gomas de agua por todo su cuerpo pero llevo su toalla y no puedo ver más.

-Lo siento, pero toque y no respondiste pensé que te había pasado algo.-Pongo cara de drama  y preocupación fingida porque no es la primera vez que le hago lo mismo.

-Ven, quiero que veas lo que me voy a llevar para que no me falte nada y no pueda dejar de hacer nada divertido.-Eli entra en el baño y me señala que vea su maleta en el vestidor, la maleta está abierta, observe pantalones largos y cortos, pero mi vista se desvió a su ropa interior en su mayoría de algodón pero unas bragas de encaje negro a juego con un sostén con decoración de lazos rosas.

-Que te parece?, falta algo?. Ella sale del baño y se pone a mi lado, estoy un poco avergonzado y no se ni porque lo estoy. El hecho de quedarme viendo su ropa interior no es nada malo ni de lo que debería avergonzado pero lo estoy.

-Entra unos bañadores los vas a necesitar.

-Hay 2. fue atrapado.

-Entra otro y unos tenis.-la veo entrar en un neceser algunas cosas.-El café?

-Esta puesto, ve y enciende la estufa.

-Iremos en la Range Rover, te voy a llevar hoy al trabajo y a las 05 te paso a recoger. Está bien?.

En la cocina sirvo el café en los vasos térmicos, ella estará terminado de arreglar su dormitorio, verifico las ventanas para que todo esté listo para marcharnos, al cerrar la ventana de la cocina, el olor del café quedo encerrado y la casa olía a café, ese tipo de olor hacía falta en la cocina de la finca.

-Eli! Podrían llevarte los ingredientes de tu café maravilloso para poder hacerlo a dónde vamos.

-Está bien. Ella arrastras las maletas fuera de la habitación y las deja al lado, entra en la cocina.-Podrías darte la vuelta o salir de la cocina. Eli nunca hace el café delante de mí, dice que es un secreto. Salgo de la cocina, tomo las maletas y las acerco a la puerta pero dejo su cartera en la meseta, la veo como cierra un envase color negro con marrón sin ningún tipo de etiqueta ni marca y lo entra en su cartera.

-Ya! Vámonos, estoy más que lista.



Elizabeth

A mitad de la semana Andrés me hizo una invitación a un lugar pero era una sorpresa donde me llevaría, me gustan las sorpresas pero me sentía nerviosa porque no me dio ningún tipo de pista, es muy reservado con algunas cosas y al parecer guardando secretos es muy bueno. No sabía lo que tenía que llevar, así el viernes lo textee temprano de la mañana para que le echara un vistazo a la maleta.

No escuche que tocara la puerta pero cuando salí de la ducha está parado mirando mi librero. Hoy entraría una hora más temprano al trabajo para poder salir más temprano. Algunos días a la semana Andrés me llevaba al trabajo y por ende me recogía, llegue a pensar que era tonto pero me reía mucho con él, una vez fuimos de compras al supermercado  después del trabajo, definitivamente me divertía mucho con Andrés.

Ya había llegado el viernes que es lo importante, Andrés quería que hiciera mi café al lugar que íbamos, tome todo lo necesario y lo puse en un envase y entre en mi cartera, todavía no lo dejaba ver como preparaba el café.

Tome de la meseta mi cartera y mi vaso térmico, él había asegurado las ventanas, cerré la puerta y pedí el ascensor mientras el sacaba sus maletas del apartamento, bajamos directo al Jeep, voy se veía más relajado con su ropa, no llevaba corbata y era un milagro, no había un día que no llevase traje y corbata, hoy al verlo en chaqueta, camisa, jeans y sin corbata crei a ver visto una alucinación. Se veía todavía elegante, Siempre peinado.

Montamos las maletas en el jeep, el ambiente estaba invadido por el sonido de avicii en los altavoces, yo tarareaba las letras. El día en la oficina fue tranquilo, a la hora del almuerzo Sara y yo comimos juntas, ella sabía que me iría el fin de semana con Andrés.

Una sola vez Andrés me pregunto por Sara y estaba cien por ciento segura de que Patrick le envió a preguntar. Sara era del tipo de chica que sabía cuándo correr, ella no entendía al inicio mi amistad con Andrés pero ya estaba acostumbrada, a veces creo que Sara rechaza las invitaciones de Andrés para no tener que encontrarse con Patrick, ella casi no habla del tema por el cual salió corriendo pero sé que es uno muy grande porque ella no es ninguna cobarde.
El resto del día pasó lento, y era por mi enorme deseo de que finalizara. Cuando el reloj dio las 5:00 pm vi la gloria, Andrés me texteo.


Andrés: En 5 minutos estoy en tu oficina
Desde la ventana vi la Range Rover estacionarse, salí del edificio y me subí al vehículo.

-Hola, como te fue en el trabajo?-Saludo y deposito un beso  en mi mejilla, mis fosas nasales inhalaron su perfume con su olor personal.

-Todo perfecto pero las horas no pasaban, Sara te mando saludos.

-Cuando ella decida aceptar una de mis invitaciones entonces aceptare sus saludos, dile que ella se acostó con Patrick no conmigo, que no entiendo porque me huye.-Esta atónita por lo que estaba escuchando.

-Eso estuvo muy fuera de lugar y no lo diré, si quieres cuando hable con ella te la paso para que se lo digas.-Le dije esto porque no lo creo capaz de decirle eso a alguien.-Donde me llevas?.

-Espera que lleguemos.

-No crees que ya estas exagerando, tengo derecho a saber dónde vamos.

-No.-Dijo cortante, me quede observando por un rato su perfil serio manejando, música suave estaba tocando la radio, saque mi móvil y le tire una foto.

Estaba muy atractivo, ya se había quitado la chaqueta y desabrochado algunos botones de la camisa. Nos paramos a comprar algo de comer, en el vehículo el manejaba y yo lo alimentaba. Ya estaba oscuro y habían pasado ya más de 2 horas, cuando pasamos un portal gigantesco, las puertas se abrieron por un control remoto que tenía en la mano, Lo siguiente que vi fue una enorme casa de color blanco con algunos detalles en madera, la casa es hermosa estaba sin palabras. Estamos en el frente de la casa y la admiro más de cerca, Me desmonto del vehículo y miro la casa todavía fascinada, la casa es inmensa preste más atención a otros detalles como  podía escuchar  la brisa que  movía mi cabello. Inhale ese aroma fresco y puro, escucho a lo lejos el sonido de las olas y mi sonrisa creció aun más. Cuando voltee a mirar a Andrés tenía una enorme sonrisa como la mía iluminando su cara.

 -Sabía que te gustaría. Dijo Andrés pasando a mi lado, fue directo a la puerta y la abrió.
Desmontamos las maletas y las pusimos en la entrada de la casa, Andrés empezó a encender las luces de la casa y pude mirar más detalles de la casa. Los pisos de madera de diferentes tonos, paredes blancas, el techo de la entrada en madera a juego con la del piso. Andrés entro las maletas y las dejo a mi derecha al lado de una mesa llena de fotografías al igual que la pared, fotos de su familia con el pasar de los años y algunas muy chistosas de su infancia, reconocí a Mariana su hermana en una de las fotos y a Alex y Patrick en otra. 

-Esta casa es hermosa. Es tuya?

-Gracias. Es la casa de la familia, aquí celebramos las fiestas, venimos a descansar y algunos fines de semana. En la semana mande a organizar la casa y abastecerla de alimentos, Ven vamos a ver que hacemos de cena. Ponte cómoda.

La cocina estaba dotada de electrodomésticos de alta calidad, me senté en los taburetes y lo observe revisar el refrigerador y la despensa. A mi derecha tenía unas de las vistas más hermosa, al lado de un comedor en la cocina estaba una pared de cristal completa y se podía admirar el paisaje. La arquitectura, diseño y decoración de la casa eran maravillosa, el refrigerador está recubierto por una puerta de madera al igual que el lavavajillas.

-Ven a ayudarme. Pero primero pon algo de música.

-Alguna en específico?.

-Toda la música que tenemos es buena, solo deja que corra esta aleatoria.

Sinatra llena la casa con su canción “Fly me to the Moon”.

-Definitivamente buena música, me recuerda a mi hogar. No soy fanática ni nada pero me hace añorar mi familia.

-No te pongas triste. Este fin de semana es para divertirnos.-Dijo abrazándome por la espalda, pone sus manos en mi cintura y pega nuestros cuerpos y se balancean al vaivén de la canción, siento su respiración en mi cuello.

-Soy mala bailando.-Pero no se me aleja, me da una vuelta y quedamos cara a cara seguimos bailando, el coloca su mano en mi espalda baja y de manera gentil nuestras manos se unen.

-Mentirosa.-Susurra a mi oído. Seguimos bailando, No sé cuánto tiempo había pasado y tampoco importaba.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario