CAPITULO 06
Elizabeth
El tiempo no parecía correr en sus brazos, Es un
excelente bailarín. Después de un rato dejamos de bailar para seguir cocinando.
Hizo unas pastas con tomates frescos y especias con unas pechugas de pollo a la
plancha, estuvo todo muy delicioso, descorchamos una botella de vino blanco
exquisito. Todavía música llenaba el ambiente, nuestras maletas seguían en la
antesala.
-La casa tiene 7 habitaciones, estaré en la Principal y estarás en la
habitación continua a la mía, los dormitorios no tienen televisor fue como una
regla o algo así para pasar más tiempo en convivencia, solo hay uno y está en
la sala del otro lado de la casa. Vamos que ya terminamos la botella.
Nos paramos de la mesa pero no antes de yo
insistir en lavar los platos y el cómo todo un caballero me ayudo. Cuando
terminamos subimos las maletas, las escaleras también de madera con la barra de
metal. Cada vez que veía más de la casa más me enamoraba de ella, la vista es
hermosa la luna está más hermosa que todos los días.
-Si tienes tanto dinero, porque no tienes tu propia casa aquí si te
gusta la vista y eso.
-Es verdad que puedo pero no sería casa familiar y tuviese la mía al
lado, no podría convivir de igual manera como lo hago cuando vengo. Además una
casa como esta para mí solo me haría sentir solo, una casa como esta debe ser
para una familia para llenarla de felicidad, risas y amor.
-Ahora te doy la razón.
-Que cursi sonó eso pero es verdad, ven para mostrarte donde dormirás.-Lo seguir por un
pasillo, abrió la puerta.
-Este es tu dormitorio ponte cómoda, -dijo dejando mis maletas al lado de los muebles,
el dormitorio no es muy grande, tiene
una cama doble y frente a la cama hay un ventanal en cristal completo que deja
a la vista un paisaje hermoso al lado unos mueble para admirar la vista desde más
cerca, los pisos también de madera pero esta tiene un tomo más claro que yo solo pienso en que alguien me podría
observar cuando salgo de la ducha o mientras duermo. –Si presionas este botón
bajan las cortinas-Dijo señalando unos botones cerca de la cama.
-Gracias y ahora quiero ver donde estarás.-Dije poniendo mi bolso
en la cama y golpeando ligeramente su trasero que todavía seguía en mi memoria.
–Mueve ese trasero.
Soltó una carcajada, entramos a un dormitorio enorme, la cama es la
cama más grande que había visto en toda mi vida, el piso de madera pero una parte
cubierta por una alfombra, y la habitación en su totalidad es blanca, la cama con
sábanas blancas. Unos muebles de mimbre están pegados a un ventanal al igual
que en una parte de la casa los ventanales de cristal completo que una vista de
película.
-Wao! Wao!, podríamos cambiar de habitación. –Dije acostándome en la
cama. –En esta cama cabe una familia completa.-Andrés se acuesta a mi
lado.
-Quiero que veas lo más alucinante de este dormitorio.-Estiro su mano hacia la
mesa de noche y tomo un pequeño control presiono un botón. Un sonido en el
techo llamo mi atención, el techo se estaba moviendo y dejando al descubierto
un cielo negro lleno de brillantes estrellas a través de un cristal.
-Es hermoso. La mejor vista que he tenido ante mis ojos en
toda mi vida, Gracias.
-No, Gracias a ti por ser mi amiga y por aceptar mi invitación.
-Creo que tendremos que cambiar de habitación.-Dije todavía mirando el
cielo nocturno.
-Si quieres puedes dormir aquí conmigo la cama es lo suficientemente
grande para los dos.
-No sé, es que no sería algo incómodo para ti compartir la habitación
conmigo. Es que recuerdo un comentario que hiciste de que solo compartes cama
con mujeres con la que tienes sexo.
-No recuerdo haber dicho eso y en caso de haber dicho eso tengamos en
cuenta de que eres mi amiga y nunca he intentado nada sexual contigo aparte de
que si hubiese tenido desde el principio solo intenciones sexuales contigo ya
estarías en mi cama y eso no es broma.
-Estas muy seguro de ti mismo como para hacer esa afirmación, y ya
creo que dejaste más que claro que no estas interesado en mi sexualmente. Voy a
buscar mis cosas.-Sali del dormitorio y me sentía mal y no entendía el motivo, se
supone que me sienta aliviada de que la tensión sexual no arruine nuestra
amistad pero me sentía rara, incomoda y hasta un poco molesta porque no le
atraía sexualmente. Es esto normal?.
Andrés
Eli fue a buscar sus maletas para trasladarse
conmigo, mire el cielo estrellado y pensé en lo que le había dicho, no sabía
cómo responder a lo que me había dicho y dije la primera tontería que me cruzo
por la cabeza. Definitivamente entre
nosotras a veces había tensión sexual.
Recuerdo
cuando la tome en mis brazos y bailamos muy pegados por un buen rato. Hacemos
buena pareja bailando, nuestros cuerpos estaban sincronizados. Me gusto tener
mis manos por su cuerpo, por Dios creo que me estoy excitando.
Eli entra al dormitorio y me levanto para
ayudarla con su maleta.
-La voy a llevar al vestidor, al frente está el baño.
-Está bien. –Dejo la maleta en el vestidor y recuerdo que no tenía pijama así que
dormiré en bóxer, cuando volví al
dormitorio ella estaba en la cama y miraba embelesada el techo.
-Podría acostumbrarme a esta vista.
-Espero que no te moleste pero no uso pijama así que dormiré en bóxer,
espero que no te incomode o algo.
-Sin problema. Me voy a bañar. –La vi entrar al baño. Y me quede mirando el
paisaje del
ventanal, compartir habitación con ella es
totalmente una tentación, ella es hermosa y soy un hombre antes que amigo y mi
cuerpo responde a los estímulos visuales y ella es una tentación que no negare
que me prende pero no quiero arruinar esta amistad por una simple atracción.
Me senté en los muebles, observe la noche desde
la ventana, las olas rompían en la costa, la luna desde la costa se ve
exquisitamente mejor y la tranquilidad del área es lo mejor, poder hacer ruido
sin ser molestados y no tener que escuchar ningún sonido de los vecinos pero mi
tranquilidad es interrumpida cuando el agua deja de sonar y unos segundo veo
por el cristal la silueta de Eli desnuda pasar el baño al vestidor.
-El baño está disponible.-grita desde el baño. Pero no me muevo y a los
minutos ella sale del vestidor en pantalones cortos de cuadros rojos de pijama
y una franela negra sin sostén. Eli se sienta a mi lado huele a vainilla.
-La costa es el mejor lugar del mundo. Creo que es mi turno de darme
un baño, estás en tu casa.
Ella definitivamente es una bomba sexual, no
necesita estar en poca ropa para ser atractiva a mi vista.
Al salir de la ducha, ella todavía contemplaba
el mar, me había puesto un pantalón de correr para no estar semi-desnudo sin
necesidad.
-Definitivamente las vistas de la costa son las mejores.-Dijo ella cuando me senté
a su lado en el mueble. Subió los pies al mueble, volteo su cara y sus ojos se
quedaron en mi pecho desnudo después fueron a mi cara.
-Puedes disimular que te gusta mi cuerpo.
-Yo se admirar un buen físico, y no lo disimulo porque creo
que es obvio que tienes un cuerpo de revista. Me voy a dormir.
Creo que ella se enojó por mi
comentario y si lo hizo no lo dijo pero no soy adivino. Ella subió a la cama y cubrió
su cuerpo con las sabanas. Me levante del mueble y apague las luces, solo
quedaron las lámparas de las mesas de noche, tenía el interruptor del techo en
la mano y lo cerre. Ella seguía despierta lo sabía por la manera en que
respiraba estaba fingiendo dormir.
-Este ventanal es el único de todos los dormitorios que esta
polarizado, los demás con un control bajan las cortinas, aquí nadie podrá ver
lo que haces pero tu si podrás ver lo que los demás hacen.-un minuto después sin
respuestas le dije-Sé que estas despierta.
-Solo intento dormir, no sabía que tenía que responder.
-Estamos peleados?, dímelo para grabarlo porque sería nuestra primera
pelea.
-No estamos peleados es que tengo sueño y estoy muy cansada. –Estaba oscuro pero
juraría que ella se estaba riendo. –Buenas Noches.- Y besa mi mejilla y se da la vuelta.
Andrés
Abro los ojos lentamente y estiro mi cuerpo,
para la sorpresa de mi mano Eli no está a mi lado así que me siento en la cama
y la veo en los muebles mirando el paisaje.
-Buenos Días. –Digo llamando su atención ella voltea su cara-Como dormiste?
-Buenos Días, dormí muy bien. El amanecer desde aquí es hermoso. Te
estaba esperando para que nos desayunemos.
- Quiero tu café, Dame 5 minutos para cepillarme. –Levante mi cuerpo de la
cama y fui directo al baño y cepille mis dientes e hice mis necesidades. Cuando
salí del baño ella terminaba de arreglar la cama. –Vamos estoy listo.
Eli seguía en pijamas y yo me había puesto un pantalón
chándal. Ella tenía en las manos el recipiente con los ingredientes de su café,
bajamos las escaleras, yo abrí el ventanal de la entrada y después el de la
cocina, ella estaba sentada en el taburete de la cocina.
-Quieres que te ayude a preparar el desayuno? –Pregunta ella saltando
del taburete y rodeando la meseta para ponerse a mi lado.
-La cafetera está detrás de esa puerta, y después pica un poco de
fruta, las de tu preferencia.
Algo que me gusta de cocinar con ella es la sincronización
que tenemos, ella pone un poco de café en una taza y lo extiende mientras terminamos
de hacer el desayuno, me regaña cuando tiro las cosas sin necesidad, prueba sin
quejarse y lo más importante mantenemos la cocina lo más limpia y organizada
que se puede mientras cocinamos.
Desde que llegamos anoche no hemos tocado
nuestros celulares, no nos hacen falta, la gran parte del tiempo tenemos de que hablar y nuestros silencios no
son incomodos. Mientras preparamos el desayuno solo se escucha nuestros
movimientos al cocinar y no nos importa porque hasta el silencio es placentero
entre nosotros.
-Vamos a desayunar en la terraza es más fresco afuera, si quieres
puedes darte una ducha rápida mientras termino y ponte el bañador.
-Está bien, cuando yo termine pondré la mesa para que te puedas bañar.
Todo estaba listo para desayunar, encendí el
radio y la canción “Summer” de Calvin Harris sonó en los altavoces, abrí la
puerta que me da acceso a la terraza, la brisa azota mi cara. Escucho a Eli
bajar las escaleras se coloca detrás de mí y pone sus manos en mis costillas.
-No tienes cosquillas. –Se pone a mi lado, la tomo de la cintura y pego mi nariz en su pelo.
-Me gusta el olor de tu pelo.-De mi boca se escapan esas palabras.
-A mí me gusta tu perfume, vete a bañar en lo que pongo la mesa.-Suelto si cintura y
ahora me percato más en lo que lleva puesto unos pantalones jeans cortos con
una blusa azul holgada que deja a la vista una pequeña porción de su abdomen y
se veían los tirante de su traje de baño.
Corro para subir las
escaleras y voy directo al baño, ella es organizada en el baño parecía que no
hay pasado nada ya que el piso estaba seco y su neceser estaba en una esquina
cerrado y el vestidor sin ningún rastro de desorden. Quito mi ropa, enjabono
todo mi cuerpo y lavo mi pelo lo más rápido posible, salgo desnudo hasta el
vestidor ya que olvide la toalla.
Ya vestido con un traje de baño negro “súper short”
como les dice mi hermana la cual me regalo este, con una franela de cuello
verde, baje las escaleras y ella estaba colocando la comida en la mesa y movía
su trasero al ritmo de la música y esta es en español de Shakira no sé cuál de
sus canciones pero ella al parecer la estaba disfrutando, mis padres son de
descendencia española así que me acerque a ella la tome de las caderas y la
pegue a mí, la hice bailar con el ritmo correcto y nuestros cuerpos se quedaron
unos segundos pegados después que culmino la canción.
-Tu madre tiene que estar muy orgullosa de ti por ser buen bailarín. –Dice ella rompiendo el
contacto de nuestros cuerpos y sentándose, hice lo mismo y disfrutamos del
exquisito desayuno.


