CAPITULO
01
Andrés
- Andrés!, Le voy a llevar un pedazo de pastel a tu vecino.
Sentado en mi mueble de piel negro
con una copa de merlot en mi mano, escucho a mi hermana Mariana vociferar sobre
algo pero entre el murmullo de las conversaciones entre mi padre y mi cuñado,
el sonido en las bocinas de Frank Sinatra y muy a lo lejos el llanto de mi
sobrino de pocos meses de nacido, solo veo a Mariana salir por la puerta
principal.
Hoy es mi cumpleaños 27 disfruto
de lo mejor que tengo Mi Familia.
-Tío, podemos abrir los regalos? – pregunta una
pequeña figura femenina, Ana me mira través de sus anteojos esa mirada que hace
que le demos todo lo que pide.
-Cariño seguro tu tio no quiere abrir los regalos ahora, esta
hablando con tu abuelo y tu padre-le dice Cecilia mi hermana mayor.
-Pues no, hoy voy a abrir los regalos, sus deseos son ordenes
Princesa Ana.
Ella sale corriendo en busca de la
caja de regalos para abrirlos conmigo, no soy un hombre que le gusten mucho los
regalos pero se que Ana quiere que vea el regalo que ha hecho para mi, este año
no compro un regalo para mi sino que lo ha hecho ella misma, Ana asiste a
clases de arte para algo tienen que servir.
Elizabeth
Escucho unos consistentes golpes
en mi puerta principal, me seco las manos y me dirijo a la puerta, abro sin
preguntar debido a que es un edificio muy tranquilo y seguro, no veo el peligro
de abrir la puerta sin preguntar. Veo una joven de unos 24 o 26 años, pelo rubio con mechas plateadas, alta y ojos marrones claros y una sonrisa super
blanca y una amable sonrisa.
-Hola mi nombre es Mariana soy hermana de tu vecino, he venido a
traerte un pedazo de pastel y a pedir disculpa por el escándalo – tome el plato que me estaba ofreciendo
-Mi nombre es Elizabeth, no me molesta la música y gracias por el
pastel-estire mi mano para sacudirla y observe su perfecto manicure.
-Buenas Noches todo un placer conocerte.
La vi entrar al apartamento
continuo, cerré mi puerta y me dirigí a la cocina a terminar de fregar los
trastos y desde la ventana de la cocina entraba el sonido de My Way de Frank
Sinatra que mi padre suele escuchar para Navidad y eso me trae mucha nostalgia.
Apago la hornilla de la estufa,
busco un bol para echar la sopa, pongo una mesita frente al televisor para ver
la serie “Scandal” que me tiene enganchada, hechizada, cautivada y obsesionada.
Mientras la veo mis pensamientos divagan sobre la soledad y la ausencia de mi
familia.
CAPITULO
02
Lunes, el día que nadie quiere que
llegue, el trabajo se intensifica, las horas pasan lentas, el ajetreo es mayor
y llega el momento en el cual no sabes si en algún momento llegaras a tu casa.
El dolor bombeando mi sien y siento que mi cabeza está a punto de explotar y
mis ojos se cierran solos, le doy un sorbo a mi café un poco frio.
-Elizabeth, podrías quedarte 2 o 3 horas? Es más para adelantar algo de trabajo.
-Por supuesto Señor Humm. – no le digo que no al trabajo extra porque eso significa dinero y
eso es bueno.
Sigo trabajando hasta que mi reloj
da las 09 pm, muevo mis hombros de un lado a otro, me deslizo fuera de la
silla, tomo mi chaqueta y cartera. En el parqueo subterráneo veo mi Toyota
Prius rojo es sencillo, cómodo y fácil de manejar y mantener, a esta hora el
transito es poco cuando llego al apartamento dejo la chaqueta en el mueble y me
voy directo a la ducha.
Pasada las 11 pm después de ver un
rato de televisión, voy a la cocina a dejar mi plato y buscar un vaso de agua
para ir a dormir. Por la ventana de la cocina puedo ver trasero desnudo y firme
de mi vestido, observo y admiro el trasero de este desconocido lamo mis labios
mientras mis ojos siguen ese trasero desaparecer por el pasillo. Esta es la
primera vez que veo a mi vecino y digamos que no es la manera más apropiada de
conocerlo, cierro la ventana y corro a
mi dormitorio, mis ojos se cierran desde el momento que mi cabeza toca la
almohada.
Andrés
No logro conciliar el sueño, me
levanto de la cama desnudo y voy a la
cocina, me sirvo un vaso de agua y así desaparece la resequedad de mi garganta
después me voy a la cama enciendo el televisor pongo el noticiero para
adormecerme, pasan más de 20 minutos y nada de poder dormirme. Deslizo mi mano
por la longitud de mi miembro hasta que sentí que endurecía en mi mano y con
movimientos rápidos después de un lapso de tiempo siento mi miembro tensarse y
eyacular, el semen cae sobre mis abdominales, lo limpio y así logro conciliar el sueño. Maldita falta
de sexo.
A las 5 am me despierto, no tengo que ver el despertador
para saber la hora, me ducho y me pongo la ropa de gimnasio, recojo el casco y
los guantes. Suelo montar bicicleta 3 días a la semana por lo menos 6
kilómetros para mantener la forma y despejar un poco la cabeza. Termino mi
recorrido, entro al ascensor ascensor
del edificio cuando llego al piso 5 veo
una joven de estatura media alta tratando de tirar algunas bolsas al zafacón y
se ven un poco pesadas para ella, supongo que es mi vecina Mariana me dijo su
nombre pero no lo recuerdo, como todo caballero la voy a ayudar.
-Permítame ayudarle Señorita. –no solo le ven
pesadas las bolsas sino que están bien pesadas
-Gracias, estaba bien pesada- ahora que la
veo de cerca me fijo en sus ojos son color miel y algunos puntitos color verde
son hermosos, pómulos rellenos y unos labios de tamaño perfectos pero estaba un
poco resecos.
-Hola, mi nombre es Andrés –digo estirando
mi mano y después me doy cuenta de que tengo los guantes puestos sucios y
sudados pero ella toma mi mano y la sacude. Otra mujer no me hubiese tomado la
mano –mi hermana me dijo su nombre pero soy un poco malo recordando
nombres.
-Elizabeth, mucho gusto y gracias por la ayuda. – se da la vuelta y la veo entrar a su apartamento y cerrar su
puerta.
Elizabeth
Oh! Dios mío que músculos tiene
ese hombre, alto y fornido, su piel estaba brillosa por el sudor y se veía todo
comestible. Me voy a la ducha para que no se me haga más tarde. El resto de la
semana fue la misma rutina de siempre y no tuve más encuentros con mi vecino,
estuve tan centrada en el trabajo que no había pensado mucho en él.
El viernes me pongo más cómoda y
me pongo unos jeans ajustados, una camisa denim y unas plataformas color piel,
tomo de la meseta un vaso de hermético lleno de café, mi cartera y las llaves.
Salgo del apartamento y veo a Andrés pedir el ascensor, me coloco a lado de él,
saco mi IPhone y texteo a mi amiga Sara.
Yo: esta noche quiero fiesta y embriagarme.
Sara: Dónde vamos?
Yo: a la Disco que está cerca de mi casa, así podemos irnos
caminando y dejar los carros en el edificio.
Se
abre el ascensor y el me da paso para
entrar, se cierran las puertas
-Huele muy bien.
-Disculpe? – Pregunte por el comentario tan extraño.
-El café, el café que hago sabe y huele horrible.
-Oh! Gracias, está muy bueno en realidad. Que tenga buen día – Digo saliendo del
ascensor directo a mi carro, ya dentro de mi carro estoy tratando encenderlo y nada,
intento varias veces pero mis intento son fallidos.
-Pasa algo Elizabeth? –escucho a alguien mencionar algo me di la vuelta y veo a Andrés parar
su BMW Serie 3 y desmontarse.
-No quiere encender y no sé por qué.
- A qué hora entras a trabajar? – me pregunto mirando su reloj.
-A las 09 am, ósea en 15 minutos –Dije soltando el aire de mis pulmones, no me
gusta llegar tarde.
-Te puedo llevar a tu trabajo y después llamar a mi mecánico para que
venga a ver qué le pasa a tu carro. Pero con una condición –casi digo que si hasta
que escuche la palabra “condición”-Quiero de tu café. –me sentí más segura y sonrió
enseñándome sus perfectos dientes alineados y blancos.
Saque de mis coche las llaves, mi cartera y el
café, me monto en su mega carro, tiene el interior de piel negra el material
cruje cuando me siento este carro se siente como la gloria, acelera y se
escucha la potencia del motor, nos paramos en un semáforo Andrés toma mi celular de las manos y de mi otra mano
cogió el café, lo veo tomar el café y después marcar algo en mi celular.
-Anote mi número telefónico y mi correo, me voy a telefonear para
tener tu numero durante el día te voy a escribir para lo del carro o cualquier
novedad-llegamos a mi trabajo muy rápido –Dame las llaves, el café no solo huele rico sino
que sabe de maravilla, espero que encuentres mi número.
-Gracias por traerme y ayudarme con el carro.-Le doy mis llaves y
antes de salir del coche le di un beso en la mejilla.
Andrés
El café estaba tan delicioso, tenía algo que no
podía distinguir algo en su sabor. Al estar encerrados en el ascensor el olor
del café se intensifico, cuando la vi desde mi puesto del parqueo intentar
prender el coche y todos sus intentos fueron fallidos, la única ayuda que le
podía dar era llevarla y llamar a un mecánico porque estaba en camisa blanca y
no podía ensuciarme así que aproveche esa pequeña oportunidad para pedirle un
poco de café. Cuando llegue a la oficina le di instrucciones para que mi
mecánico revisara el coche de Elizabeth, tenía muchas preguntas sobre ella. Fui
a la reunión y al terminar le envié un mensaje, el solo hecho de recordar el
nombre con el cual guarde mi número en su móvil me saca una sonrisa.
Mi vecino sexy: Ya mi mecánico está trabajando
con tu coche, espero que te gustara mi broma.
Eli: Wao! Pero que autoestima más alta,
mantenme informada.
Me
sumerjo en mi trabajo, entre el papeleo, las llamadas y la firma de documentos
la mañana pasa y la 1 pm Sophia mi secretaria me informa que el carro de Eli está
arreglado, deja las llaves al lado de las mías.
Mi vecino sexy: Tu coche está arreglado pero yo tengo las
llaves, a qué hora sales?
Eli: Que bueno, por fin una buena noticia. Salgo a las 06,
puedes dejar mis llaves con el portero
del edificio y Gracias por todo lo de hoy, eres mi salvador :* .
Mi vecino sexy: Ok
Su mensaje me hizo recordar su beso antes de
desmontarse de su vehículo, me recordó la época de adolescente y ese beso casto
se sintió como tan normal como si lo hiciera todos los días, tan familiar que
me hace sentir cómodo en su presencia. Algunas preguntas vinieron a mi cabeza
como: Como llegara a su casa?, Tendrá novio? Y Porque me siento tan
familiarizado con su presencia?.
Elizabeth
Morí de la risa
cuando Andrés me escribió y vi el nombre con el que había guardado su número
“mi vecino sexy”, no lo admitiría en su cara pero es verdad. Tenía mucho
trabajo por eso no quise hablar mucho con él, Probablemente él era un ejecutivo
de negocios o algo parecido. Andrés es distinto a mí en muchos aspectos, no
había que preguntar en que porque se notaba por encima de la ropa. A él se
le nota que ha tenido dinero toda su
vida, se nota en su ropa, en su porte,
en su manera de hablar, en su caminar y tiene un aura de poder que hasta
puede intimidar, o será su seguridad. Yo por otra parte si acaso tengo este
apartamento bien ubicado gracias a mis padres, porque yo soy de clase
trabajadora y el digamos que es muy adinerado.
A la hora del
almuerzo me reúno con Sara en el vestíbulo para ir a comer, ella me llevara a
casa y después nos iremos a bailar y a embriagarnos. Hoy trabaje hasta las 06,
pero termine con todo, durante el resto del día no tuve contacto con Andrés y
deje numero son el mismo nombre con el cual él lo guardo. Llegamos a mi casa a
eso de las 07 pm el transito estaba horrible, desde que llegue abrí la ventana
de la cocina y los ventanales del balcón, las luces del apartamento de Andrés
estaba apagadas, no le había contado a Sara acerca de Andrés no le vi la
importancia de hablarle de eso, nos empezamos a arreglar.
Andrés
No llegue a
casa hasta pasadas la 08 pm, los viernes acostumbro a salir temprano pero se presentó
una reunión a última hora. Estaba un poco retrasado para reunirme con los
chicos, Abrí el balcón para que se refrescara a la casa y pude ver las luces de
la casa de Eli prendidas, me estoy quitando la corbata cuando veo una figura
femenina en poca ropa pasar por el frente del balcón no es Eli porque esta
chica tiene el pelo achinado y este tez color canela. Quien será? Me fui a bañar.
Antes de cerrar los ventanales veo las luces de casa de Eli todavía encendidas,
cuando voy cerrando mi puerta, veo de reojo a la chica de antes parada en la
puerta de la casa de Eli, me doy la vuelta pido el ascensor y la miro con más
atención, Tez canela, piernas largas visibles con la corta longitud de su
falda, escote no muy pronunciado y tacones. Ella me pilla mirándola, saco mi
móvil y texteo a Alex para decirle que voy de camino.
-Hola guapo. –Dice la chica con una sonrisa
amplia.
-Hola.
-Mi nombre es Sara, soy amiga de tu
vecina a la cual se le olvida comentar que su vecino se ve endemoniadamente sexy.-Extendí mi mano para saludarla.
-La conozco poco pero tampoco me ha
mencionado lo atractiva que son sus amigas.
Veo a Eli cerrar la puerta, la admiro de espaldas con un
vestido negro más arriba de la rodilla y un escote en la espalda dejaba visible
hasta la mitad de su espalda, tacones rojos y su pelo recogido pero algunos
flequillos se salían del recogido, estaba muy atractiva. Llego el ascensor y
les di paso para que entraran, puse mi mano en la espalda de Eli donde
terminaba el escote para hacerla entrar.
-Estas muy bonita Eli y Sara estas
muy guapa también.
-Gracias, y gracias por lo del carro.
-Un placer poder ayudar. Donde van a
ir?.
-A un Club cerca de aquí.-Dice Sara.
-Eli no pensé que eras una chica que
te gustara parrandear.
-Hay muchas cosas que no sabes de mi.-Dijo Eli saliendo del ascensor.
Me fui directo a mi carro y lo encendí rápidamente para
alcanzarlas.
-Eli! –Se
acercó a la ventanilla del carro –Suban
las voy a llevar, me queda de camino y está cerca. –Llegamos en menos de 5 minutos, antes
de que desmontara le dije – Quizás
me pase por aquí y ehh está muy sexy, tanto como yo.
-Tonto.
-Eli, mi beso de despedida no me lo
vas a dar.-Lo dije de broma pero ella se
inclinó y mis pulmones se llenaron de su aroma a vainilla y coco, aplasta sus
labios en mi mejilla y puedo apostar que tengo residuos de su brillo labial. La
veo desaparecer en la entrada de la puerta del Club, arranco mi coche a toda
velocidad.
Cuando entro al Bar donde los chicos y yo no reunimos todos los viernes, están en la mesa
habitual y veo una vaso de whisky que tiene que ser la mía.
-Buenas Noches, disculpen la tardanza
se me presento un imprevisto en la oficina. –Me
doy un trago de whisky.
-Mejor tarde que nunca, Una mano de
Póker.
Fuimos todos a la mesa de Póker, es casi un ritual todos los viernes nos reunimos en
este Bar, al que hemos venido desde la universidad. Conozco a Alex desde que
éramos niños, nuestros padres son amigos desde antes de casarse con nuestras
madres, a Tyler lo conocimos en la universidad al igual que a Patrick que nos
conocimos en una fiesta de fraternidad y desde entonces no hemos vuelto
inseparables.
-Como esta Lucy? – Le pregunto a Tyler por su novia.
-Lucy está bien, se fue a visitar a
su abuela y se quedara todo el fin de semana.
-Este fin de semana nos vamos de
fiesta y a pasar el rato con algunas chicas…-Dice
Alex.
-Podemos salir de fiesta pero para mí
nada de mujeres que no sean Lucy-Responde
Tyler, hace un rato terminamos la partida.
-Podemos ir a un Club que está cerca
mi edificio, conocí a una vecina y a su amiga son muy atractivas.
-Desde cuando congenias con tus
vecinos. –Pregunta Alex
-Vamos o no?
-Vámonos.
Nos fuimos del bar con rumbo al Club donde deje a Eli, le
puse ese diminutivo a las pocas horas de conocerla y ella no protesto cuando la
llame por Eli asi que se le quedo el diminutivo. Nos estacionamos, en la
entrada del Club el seguridad nos mira de arriba abajo y nos deja entrar
inmediatamente, una joven se acerca a nosotros le dice algo a Patrick al oído y
nos encamina a lo que creo que es el VIP, la joven mueve su caderas y mis ojos
van a su trasero y su diminuta falda. Observo el lugar, las luces, unas
bailarinas en pedazos de tela cubriendo lo necesario contonean sus caderas de
una manera muy exótica. Cuando llegamos al VIP pedimos whisky, las camareras
coquetean con nosotros sin descaro alguno, desde mi asiento observo la pista de
baile llena de personas, la logro localizar después de un rato un hombre tiene
sus manos en sus caderas se balancean en
el ritual del sexo con ropa llamado baile, el tipo tiene cara en el cuello de
Eli, veo como ella contonea su trasero en la entrepierna del tipo, la música
cambia y ella sale de la pista de baile se reúne con su amiga pero por la
multitud la pierda de vista, Bajo del VIP y voy al último lugar donde a la vi,
veo a Sara venir de la barra hacia mí.
-Hola de nuevo. –Veo su cara de sorprendida
-Hola, no sabía que venias pero es
bueno verte. –Me dice al oído pero sin acercarse
mucho.
-Donde esta Eli?, creí haberla visto.-Me tocaron el hombro, me doy la
vuelta y la veo.
-Ahora me estas acosando?.
-Vengan conmigo. –Dije sosteniendo la mano de Eli pero
ella me aprieta la mano y me inclina en mi oído.
- Donde nos llevas?. –Me
susurra al oído, siento su aliento y sus labios rozan por un momento mi lóbulo.
-Vamos al VIP con mis amigos y así
compartimos un poco.
Ella suelta mi mano pero pongo mi mano en su cintura, le
digo a Sara que vaya delante y que vamos al VIP, no era mi intención ser
posesivo con ella pero los hombres se la comían con la mirada. Cuando llegamos
hago las presentaciones de lugar y siento a Eli a mi lado y la aprieto a mi
cuerpo.
-Que quieren tomar?. –Le pregunto al oído.
-Dos Cosmopolitan. –Respondió enderezándose en el mueble
y así alejarse un poco de mí, pero la aprieto un poco con su cintura
acercándola y ella no vuelve a intentar alejarse de mí. –Podrías saltarme un poco, me siento
incomoda en esta posición contigo, al menos que estés tratando de ligar conmigo
algo que dudo.
-No te voy a soltar, solamente te
estoy protegiendo de ellos. –Dije
señalando a Patrick y a Alex, son mis amigos y porque los conozco sé que ella
podría ser un objetivo. –Pero
sobre todo de cada uno de los hombres desconocidos que están tratando
introducir sus pollas en ti, porque es lo único que unos de los hombres de aquí
quieren y tú no eres esa clase de chica de una noche, te mereces más y desde
ahora me nombro como tu protector, considérame tu guardaespaldas y también un
amigo. Nunca lo olvides.
Elizabeth
De espaldas lo reconocí, pensé que cuando me dijo que iba
a pasar lo dijo de broma pero al verlo parado ahí se veía tan imponente, tan
elegante y sexy, él es un imán para las mujeres. Nos invitó al VIP, presento a
sus amigos y pasamos un buen rato. Nos pasamos la noche medio abrazados, me
tome algunos 2 Cosmopolitan y antes de que Andrés llegara ya nos habíamos
tomados unos tequilas, al momento que Andrés llegara ya estaba un poco mareada
y su perfume entro por mis fosas nasales y su perfume olía muy bien. No volví a
la pista de baile pero pase un buen rato. Andrés me llevo al edificio en su
carro y Sara se fue en el carro con Patrick,
al parecer se llevaron bien porque entre las miradas y el tonteo. No bien
llegamos a piso 5 Sara y Patrick entraron en el apartamento de Andrés.
-Privacidad. –Dijo Patrick cerrando la puerta del
apartamento de Andrés y dejándolo afuera.
Abrí la puerta de mi apartamento, me sentía mareada pude
llegar a la cocina sin caerme, escuche se cerraba la puerta y sentí a Andrés
detrás de mí. Le ofrecí un vaso de agua y se lo bebió tan rápido como yo.
-Si no tomo agua antes de acostarme,
amanezco con resaca.-Dije
cerrando la nevera, empecé a sentir un malestar en mi estómago pero de inmediato se calmó, voy camino a mi
dormitorio cuando veo a Andrés detrás de mí. –Te
toca dormir en el sofá.
-Oh! Por Dios Eli. –Le escucho vociferar y entrar en mi habitación detrás de mí. –No confías en mi acaso soy un
pervertido o algo parecido que tengo que dormir en el sofá?... pensé que éramos
amigos.
-Mi nombre es Elizabeth, no Eli y
acabo de conocerte mucho hago dejándote dormir en mi casa, además puedes ser un asesino en serie
que es muy simpático y se hace amigo de sus víctimas para violarlas y matarlas.
–No sé por qué dije eso, al parecer
el alcohol estaba haciendo sus efectos y empezaba a decir cosas incoherentes,
el parecía de todo menos un asesino en serie.
-Oww! Tienes que dejar de ver tantas
películas. Y te llamare Eli cuantas veces quiera, no te voy a hacer nada además
no puede ser un asesino en serie porque donde quiera que voy llamo mucho la
atención.
Una vez más siento mi estómago revolverse y corro al
baño, me arrodillo al lado del retrete y las arcadas salen de mí, haciendo
arder mi garganta, viene otra arcada y
mi corazón palpita más fuerte. Las manos se Andrés están en mi espalda desnuda
haciendo círculos.
-Respira Eli por favor. –Su voz es de preocupación, las
arcadas han terminado Andrés me agarra de la cintura y me ayuda a ponerme de
pie. –Te voy a ayudar a quitar la ropa y
me voy a quedar cerca por si necesitas mi ayuda. –Dejo que me quite le vestido ya que
siento el cuerpo sin fuerza y las piernas me tiemblan, entro a la ducha y el
agua cae por mi cuerpo en ropa interior porque no tengo fuerzas para
quitármela, El agua para y veo que Andrés me entiende una toalla. –Te puede quitar lo que te queda de
ropa?. –Asiento y me quito lentamente la
ropa interior, Andrés esta de espaldas a mí.
Saldo del baño, me acerco al estante de los pijamas y saco la más larga, no estoy acostumbrada a
dormir con hombres cerca y más cuando no vamos a hacer nada pero me siento
segura con él. Me pongo el pijama y en un momento quedo en poca ropa frente a
él pero él está en el mueble de la esquina quitándose los zapatos, pero no se percata de mi falta de ropa. Me acuesto
en la cama, lo veo todavía en el mueble.
-Puedes dormir en la cama pero no te
me acerques mucho. –Le
digo acomodándome en la cama y envolviéndome en la sabana, cierro los ojos y
siento mi cabeza dar vueltas, agradezco que mañana no trabajo, a mi lado la
cama se hunde por el peso de su cuerpo y me sumerjo en un sueño profundo.
Andrés
Soy
hombre no diré que no la observe en ropa interior y admitiré que es atractiva,
estaba en un estado de embriaguez medio y ahora que estoy en su cama mirando el
techo le empiezo a dar mente a como lucia su rostro rojo cuando estaba hablando
de asesinos en serie conmigo y lo cómodo que fue pasar la mayor parte de la
noche con ella semi-abrazados, Patrick de verdad que le tenía ganas a Sara que
me solicito mi apartamento porque según él no podía aguantar a llegar a su casa
que en realidad estaba un poco lejos del Club, así que acepte sin saber si Eli
me dejaría dormir en su casa pero es que con ella todo resulta tan normal,
cotidiano y familiar como si nos conociéramos desde años. Cuando le dije que la
consideraba mi amiga no era broma ni efecto del alcohol.
Puedo
escuchar su respiración constante que me informa que está dormida, observo su
dormitorio es sencillo, las paredes de un color azul cielo, un mueble en la
esquina al lado de la ventana y una pequeña mesa con una lámpara, a su lado un
libro y supongo que hay se sienta a leer, me llama la atención que no tiene
Televisor en el dormitorio pero si tiene un escritorio con una computadora
portátil y pequeño librero está pegado a la pared, lleno de libros, a ella le
gusta leer. Quiero seguir observando y analizando para poder conocerla más pero
mis ojos se van cerrando lentamente.
Me
muevo en la cama sin reconocer la textura de la cama, abro los ojos y un
dormitorio desconocido llena mis ojos, recuerdos de la noche anterior invaden
mis ojos y me restablezco al presente, la figura de Eli está a mi lado de
espaldas y rayos de sol entran por las cortinas color crema y rosa pastel, las
sabanas le cubren la mitad del cuerpo y su pelo está muy desordenado. Busco mi
móvil en la mesita de noche para ver la hora pero en reloj digital me informa
que son las 07.51 am, tomo mi móvil y le escribo a Patrick para saber si puedo
ir a mi apartamento, leo un mensaje de Alex de que llego a casa bien. Salgo de
la cama, voy al baño lavo mi cara al salir del baño busco mi móvil para saber
si hay respuesta de Patrick pero todavía no me ha respondido, me pongo la ropa y
salgo del dormitorio cuando voy hacia la cocina, escucho la puerta principal
abrirse y veo a Sara con los zapatos en la mano, despeinada y sin maquillaje.
-Buenos Días. –La saludo pero ella sigue por el pasillo en destino el dormitorio de
Eli.
Esa es mi señal para irme a mi apartamento,
cierro la puerta suave por si Sara sigue durmiendo no despertarla. Entro a mi
apartamento, voy directo al baño por una merecida ducha y Patrick sigue en la
cama.
-Buenos Días dormilón, tuviste una gran noche supongo?. –Con mi voz Patrick
levanta la cabeza.
-Si pero no veo a quien la hizo tan buena cerca,-Veo que Patrick se pone
la mano en la cabeza.-Dime por favor que está en el baño y que no se me escabullo.
-Lamento decirte hermano que ella huyo de ti, sin decir adiós y sin su
número, Pero que hiciste Patrick desde cuando las mujeres te salen corriendo.-Tiene la cara de sorprendido,
Patrick es de los hombres que las
mujeres esperan que se despierte para “conocerse”, creo que la reacción de Sara
no era la que él esperaba.-Me voy a duchar cuando salga, espero que tengas la respuesta de lo
que está pasando.
-No, me voy a mi casa. Necesito descansar. –Dijo saltando de la
cama.
Cuando estaba en la ducha, me sorprendí a mí
mismo pensando en hacer desayuno para Eli para agradecerle que me dejara
quedarme a dormir en su apartamento, así ella me prepara un poco de su café.
Salí de la ducha me puse unos pantalones jeans desgastados y un polo azul, fui
a la cocina y busque algunos ingredientes para hacerle desayuno. No toque la
puerta de su apartamento, solo entres y después que estuve adentro fue que me
percate de mi atrevimiento. Busque a Sara pero ni sombra de ella.
Entre en su cocina y empecé a preparar todo para
hacerle unas tortillas españolas, dure un rato localizando las cosas de la
cocina y cuando estaba casi todo listo, la fui a despertar. Estaba en la parte
de la cama donde yo dormí con una posición
graciosa y sus piernas al descubierto.
-Me parece que alguien estuvo bebiendo anoche. –Toque su nariz mientras
decía esto y ella parpadeo y estrujo sus ojos, retrocedió un poco algo
sorprendida, -Despiértate, dúchate y ven a la cocina para que hagas el café.
Me quede en la cama hasta que vi cómo se
levantaba y a tropiezos se fue al baño, fui al librero mientras escuchaba el
agua de la ducha, ella tenía muchos libros de romance histórico. Salí de su
dormitorio, en la cocina ya estaba todo listo. Mientras buscaba los platos la
escuche entrar a la cocina.
-Que estás haciendo? –Pregunto al entrar a la cocina. Su rostro no tenía ni una gota de
maquillaje y note algunas pintas en sus mejillas, unos pantalones chándals
gris, una blusa holgada pero se veía su pronunciado busto e iba descalza.
-Acaso no vez que te estoy haciendo desayuno, mueve el trasero y
empieza a hacer el café.
-Ahora quiero saber el motivo por el cual me estas invadiendo mi
cocina y haciéndome desayuno.
-Te quiero agradecer que me dejaras dormir aquí, esta es mi manera de
decirte “Gracias”. –Ella duda por un momento pero empieza a buscar entre la despensa.
-Necesito que salgas de la cocina para poder hacer el café, porque no
te voy a dar el secreto de mi delicioso café. –Dice ella empujando mi pecho para sacarme de la
cocina.
Organice la mesa mientras ella hacia magia con
el café, camine por la sala decidí prender el televisor para ver algo del
noticiero. Ella salió de la cocina rato después con dos tazas de café humeantes
y las coloca en la mesa.
-Está todo listo, ven. –Me siento en la mesa a disfrutar del desayuno y de la compañía.-Que hubiese pasado si
trabajara hoy?, este desayuno se hubiese desperdiciado.
-Empecé a cocinar después de verificar que estabas en cama y eran las
09, si tenías trabajo estabas tarde y no vi reacción alguna de preocupación así
que supuse que no tenías trabajo y ahora calla y come. –Ella obedeció y siguió
comiendo sin decir ni una palabra.
En silencio comimos, ella devoro su plato y eso
me gusto porque significaba que le había gustado.
-Tomaste una gran decisión cuando pensaste en hacerme el desayuno,
estaba muy bueno.
-Tu café tiene un sabor indescriptible, me alegra que te gustara el
desayuno pero ahora me tengo que ir a casa. –Digo parándome de la mesa.
-Espera, para donde crees que vas invasor de casas, me vas a ayudar a
limpiar.
-No Eli, te puedo acompañar y observar mientras limpias los platos. –Recojo los platos y los
llevo a la cocina, ella me sigue con los vasos y tazas. Dejo los platos en el
fregadero y me recuesto de la meseta de la cocina, Ella recoge su pelo en una
coleta, la observo abrir la ventana y veo la cocina de mi apartamento.
-Me espías. –Al decir esto espero que ella se dé la vuelta pero solo sigue
fregando, inclina su pie derecho en puntilla y se apoya en el izquierdo,
después de un momento ella voltea su cabeza.
-No te espió, perdí el interés de saber quien vivía en esa casa cuando
vi un pálido trasero asomarse por la ventana.
-Lo admitiste, me espiabas y eso que era yo el que estaba siendo
tachado como asesino en serie, pero mira aquí tenemos a una “Stalker:”
-Para nada, fue pura coincidencia. –Hubo un silencio incomodo, pero nos miramos sin
saber qué hacer, yo no quería irme pero no sabía qué pensaría ella acerca de
eso.
-Que normalmente haces un sábado?, -Trate de preguntar de la manera más casual, ella
se reclina a mi lado.
-Básicamente mis sábados son para lavar, limpiar y leer, y en algunos
casos dormir la resaca. Porque la pregunta?, me invitaras a unos de tus lugares
caros a pasar el día . –Notaba el sarcasmo en su voz.
-Si quieres te llevo a Paris para que sepas que es la buena vida, -Respondí a modo
sarcasmo también -pude observar que eres fanática de la lectura. Pues me voy ya que todo está limpio, Gracias
por el Café. –Deposite un beso en su frente y me fui.
Elizabeth
Escucho la ducha sonar por segunda vez, pero me
quedo en cama
-Despiértate, necesito hablar de algo contigo. –Escucho a Sara hablar
pero lo único que quiero es seguir durmiendo. –Elizabeth, Que hombre por Dios es tan perfecto
que le tengo miedo y salí corriendo como una tonta, -Sara pone cara de
triste pero de inmediato cambio y me señalo con cara de incrédula. –Tu picara dormiste con
Andrés, waoo! No me lo puedo creer…
-No pasó nada y si te vas por favor hazlo rápido quiero seguir
durmiendo. –Sara hace pucheros, termina de ponerse la ropa limpia de mi closet y
a lo lejos escucho como se cierra la puerta.
Recuesto mi cabeza y los recuerdos de la noche
anterior vienen a mí, la cocina, mi pequeña acusación de asesino en serie, los
vómitos y el ayudándome y los dos en la cama. Paso mi mano por la cara, ya sé
porque se fue sin decir nada, Oh! Dios que vergüenza tengo. Cierro los ojos y
me concentro en buscar el sueño, lo logro unos minutos después.
No sé cuánto tiempo dormí, pero siento que me tocan
la nariz, trato de abrir los ojos para mi sorpresa vea a Andrés, parpadeo y
compruebo que no me estoy volviendo loca y es en realidad el. Hago todo lo que
me dice pero no sin antes resabiar .Cuando llego a la cocina, preparo el café
como el me lo pide, es muy amable de su parte que me haga el desayuno porque si
fuera por mi desayunara solo café. Desayunamos en silencio y disfrute cada
bocado estuvo todo muy rico, agradecí su esfuerzo por el desayuno y me saco una
sonrisa de la cara, le gusta como hago el café de ahora en adelante hare un
poco más para darle una taza todos los días. No me ayudo a fregar los platos
pero si a recoger la mesa, se quedó en la cocina mirándome limpiar los platos,
suerte que no me vio la cara cuando me acuso de estarlo espiando, pues mi
cabeza busco la imagen de su trasero y me puse roja pero con una sonrisa,
cuando me sentí menos roja me voltee para responderle después de eso hubo un
silencio un poco incómodo. Lleno el silencio con una pregunta que no entendí
para que la hacía solo le respondí pero no sin ante agregarle un poco de
sarcasmo, ya había terminado de limpiar los platos, Andrés me respondió con
sarcasmo. Al agradecerme el café nuevamente, me dio un beso en la frente y
salió por la puerta.
No sabía que pensar o que esperar, eso era un
adiós o volveríamos a repetir esto me
encontré a mí misma un poco decepciona porque por una parte y lo admitiré
disfrute de su pequeña compañía me sentía cómoda, segura y no hacía
falta hablar para disfruta su compañía. La palabra “Déjà vu” entro en mi cabeza. Ese beso en la
coronilla de mi cabeza lo sentí como un “Déjà vu”, esto había pasado antes o había
soñado con esto, mi piel se erizo.